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miércoles

Estero de Campiche

Varios afluentes tiene el Estero de Campiche; Uno pequeño de casi 2 kilómetros de extensión y que bordea una altura visitada por los pueblerinos donde descansa una imagen de La Virgen Maria a la cual veneran los Católicos del Pueblo de Puchuncaví y donde se permite una vista panorámica de todo el Valle comunal. Después nace a orillas del pueblo de El Rincón el estero de mismo nombre a 7 kilómetros de Puchuncaví, este afluente encierra a la capital comunal por el oriente. Continuando con 3 tributarios más, que van a alimentar el estero de Puchuncaví, uno que viene de la localidad de Potrerillos y dos de similares características que vienen de un poco más al sur, exactamente de San Antonio, y que tienen 5 kilómetros app. de extensión; todos se juntan en el pueblo de Puchuncaví. Sin duda que esta hoya hidrográfica hizo de este sector el valle que preteritamente fuera conocido por ser zona forrajera de una agricultura de rulo y en la primera mitad del siglo XX famoso por las lentejas que abastecieron a Europa en La Segunda Guerra Mundial. Casi 3 kilómetros van a unir este estero, ya con más caudal desde Puchuncaví hacia la costa, y que hasta el siglo XIX llenaba los bajos de Campiche convirtiéndolo en una Laguna, zona por lo demás de antiguos habitantes locales que vivían a orillas de este pequeño lago natural y que se alimentaban de lo que le podían dar sus aguas, no es difícil encontrar más de alguna historia que digan relación a embarcaciones fluviales, cosechas de totorales, que los antepasados dejaron en los actuales residentes del Pueblo, de donde toma a partir de aquí el nombre del Estero Campiche y que antiguamente desembocaba en lo que ahora se ha convertido en la refinería de CODELCO y que su construcción en la década del 50 del siglo pasado traslado artificialmente la salida al mar al sur de la Caleta de Ventanas en los 32º 44´ – 71º 29´. En suma las aguas de 5 esteros provenientes de distintos lados de los cerros que rodean a la comuna llegan a este lado del mar, generando un ecosistema, siempre lleno de sorpresas y dispuesto a alimentar a la población local además de su flora y fauna nativa.

jueves

Horcón

Antigua Caleta de Pescadores la cual ofrece en sus aguas un desembarcadero en una pequeña poza cercada de rocas, entre las que se abre por el norte un angosto canal de 7 metros aproximadamente de profundidad y se encuentra a corta distancia hacia el norte de la bahía de Quintero entre campos de costas pastosas, a mediana altura, sus roquerios han dejado en distintas épocas a varias embarcaciones, como el Vapor Ingles Chantry en 1896. Además en la actualidad es sinónimo de artesanía y veraneo, paso oficial para los turistas extranjeros que encuentran en esta localidad una visión distinta de la identidad nacional, en cierta manera una síntesis del Puerto de Valparaíso, donde sus casas cuelgan de los acantilados, quizas compartiendo con las diversas variedades de aves y los antiguos habitantes del lugar. Cercana, esta la playa Luna, La Antigua Quilliruca, Los Tebos, playas con grandes cualidades naturales que cohabitan en la Comuna de Puchuncaví, lejanas al progreso y contaminación donde sus recursos naturales hacen de estos parajes el habitat natural de distintas especies marinas.

lunes

Las Salinas de la Greda

El nombre de la localidad de las salinas proviene de haberse creado en este lugar, en forma colindante al estero de Campiche, una productora de sal de costa y para lo cual se ha utilizado las mismas técnicas de épocas prehispánicas desde su creación, a fines del siglo 19, estas salinas han pertenecido, primero , a la Familia Aldunate, a don Pedro Aldunate solar, casado con doña Agustina Ugarte Ovalle, más tarde, por un corto periodo, a las hermanas vera Romero, conocidas nacionalmente por un asalto sufrido en santiago en la década del 50, a partir de 1954, pertenecen nuevamente a los Aldunate Ugarte, y en la actualidad, a don José Aldunate Jaras. En cuanto al proceso en si, se inicia con la llegada del agua proveniente del mar: se estanca en cuarteles, que asemejan piscinas poco profundas de aproximadamente 200 metros cuadrados. Al evaporarse esta agua por los efectos de los rayos solares, queda convertida en albos cristales de gruesa capa de sal, que luego de decantar, es barrida y amontonada en cerritos, Con posterioridad se retira para ser refinada en diferentes mercados, quedando fuera del plano de lo comestible, quedando en el plano de lo que se refiere a curtiembre y talabartería.. El proceso dura entre tres y cuatro meses, que se inicia en el mes de octubre, culminando en enero o febrero del año siguiente. Esta iniciativa es similar a otra que existe de larga data en Cahuil, poblado ubicado a corta distancia del balneario de Pichilemu, en la zona de Colchagua, donde existe una laguna del mismo nombre, formada por el estero Nilanhue, el proceso se inicia cuando las altas mareas vuelven salobres las aguas de la laguna de Cahuil, al bajar las mareas, el agua atrapada en los cuarteles y se inicia el proceso. Hasta que ocurrió el terremoto del 16 de agosto de 1906 estas salinas se abastecerían de agua marina, igual que en Cahuil, es decir cuando se producían las altas mareas, llevaban el agua por el mismo cauce del estero de Campiche, hasta los cuarteles, sin embargo, como consecuencia del sismo mencionado, la tierra del sector tomo mayor altura, impidiendo que el agua llegara al lugar , lo que obligó a sus propietarios, buscar una alternativa de solución para que las salinas continuaran funcionando, instalándose bombas a vapor, ahora eléctricas, para impulsar el agua. En cuanto a la comercialización del producto, originalmente se contaba con un ferrocarril “de Sangre” (de tracción equina) cuyos rieles seguían el mismo trayecto de la calle principal del sector existiendo un embarcadero a un costado de la caleta. Desde este punto se llevaba la sal para ser enviada en lanchones hasta Valparaíso. Con posterioridad, y por razones de costo, fue eliminada esta vía férrea y el transporte hasta quintero, vía Loncura- se hizo en tropas de mulas, Hoy día para el transporte de sal marina, que se cosecha en las salinas, se utilizan modernos camiones, pero las salinas siguen funcionando con los métodos artesanales de antaño. Gentileza Guillermo Herrera Figueroa Concejal Comuna de Puchuncaví